Carla Bley (1936-2023) 2ª parte

Compositora, arreglista, multinstrumentista, líder de grupo, directora de banda, productora

Carla bley-mujeres en el jazz-classic standard jazz
Carla Bley

 

En octubre de 1979 se grabó en Nueva York el álbum Nick Mason's Fictitious Sports, que significó el debut en solitario del batería del popular grupo Pink Floyd. Carla Bley fue coproductora, tocó el piano y compuso las ocho canciones que lo integraban. En el LP, que se publicó en 1981, aparecían, junto a Mason y otros músicos, varios habituales de la banda de Carla como Michael Matler (trompeta), Gary Valente (trombón), Steve Swallows (bajo), Howard Johnson (tuba) y Steve Gadd (batería), lo que llevó a algunos críticos a considerarlo un álbum de ella en todo menos en el nombre. Se pueden escuchar estos tres temas “Can't Get My Motor To Start”, “Siam” y “I'm A Mineralist” haciendo clic sobre cada título.

 

Entre los meses de septiembre y diciembre de 1980, The Carla Bley Band grabó el álbum Social Studies en Grog Kill Studio, Willow (Nueva York). Además de componer los seis temas que lo integraban y tocar el piano y el órgano, dirigió al grupo, que estaba formado por Michael Mantler (trompeta); Gary Valente (trombón); Carlos Ward (saxo tenor, saxo alto); Toni Dagradi (saxo tenor, clarinete); Joe Daley (bombardino); Earl McIntyre (tuba); Steve Swallow (guitarra baja); D. Sharpe (batería).

 

Según la crítica, no todo lo que hizo Carla Bley fue acertado desde el punto de vista artístico, pero esta pianista, organista y compositora, imaginativa y de irónico humor, merece un especial reconocimiento por atreverse a asumir importantes riesgos. Este atrevimiento es claramente visible en Social Studies, una perla poco ortodoxa y aventurera, tan gratificante como cerebral, en opinión de un comentarista. Los temas del álbum más alabados fueron "Reactionary Tango", una visión abstracta de la música argentina, y la melancólica "Utviklingssang".

 

A mediados de los años ochenta, la reputación de Carla Bley había crecido de tal manera que le permitió realizar giras regulares y estancias en lugares adecuados para desarrollar su creatividad en un ámbito diferente del habitual, principalmente en Europa, así como acometer importantes encargos de jazz y música clásica. En esta época, redujo su banda de gira a un sexteto. En el marco del New Music America Festival se representó una versión mini-operística de su composición For Under the Volcano. También escribió Coppertone para la Sociedad de Música de Cámara del Lincoln Center, una suite de piezas para la pianista y pedagoga Ursula Oppens y una breve fanfarria para la Orquesta Sinfónica de Houston.

 

En 1987, el director cinematográfico Werner Schretzmeier rodó un documental de media hora de duración titulado Duets, que recogía una actuación en directo de Carla Bley y Steve Swallow. El comentarista Stéphane Ollivier escribió:

 

Desde los primeros fotogramas del film, centrado en las miradas ávidas y cariñosas que se intercambian Carla Bley y Steve Swallow, ya se intuye la comunión total que estos dos grandes intérpretes entablarán a lo largo de treinta minutos de inspirada música.

 

Son figuras esenciales de un cierto tipo de modernidad que, nacida del movimiento emancipador del free jazz, condujo poco a poco a la creación de una especie de "jazz de cámara", reinventando la relación entre escritura e improvisación. Con su genio e inspiración, Carla Bley, teclista y directora de banda, y Steve Swallow, bajista eléctrico, han dejado profunda huella en los últimos cincuenta años de la historia del jazz. Compañeros en el escenario desde los años setenta, han logrado desarrollar una música a la vez erudita y popular, sencilla y refinada, una música que encontró una especie de quintaesencia cuando formaron el dúo.

 

Este concierto es un magnífico ejemplo: Bley al piano, encontrando su voz personal en algún lugar entre el Gospel, Erik Satie, Kurt Weill y Thelonious Monk, apoyada por el inimitable sonido redondo, amaderado y vibrante de Swallow. Una música ágil, sensual, íntima, hipermelódica, astutamente irónica, que se despliega sin pretensiones ni virtuosismo ostentoso. Apoyada simplemente en un ritmo ligero y un lirismo constante, se regodea en sí misma como un discurso romántico…

 

El crítico destacó los siguientes temas: “Ladies in Mercedes", escrita por Swallow, “Utviklingssang”, original de Bley, y “Reactionary Tango”, compuesta por ambos.

 

En el verano de 1988, ambos artistas grabaron en Grog Kill Studio, Willow (New York) una versión de Estudio con el mismo titulo, Duets, que contenía nueve cortes, entre ellos el espiritual tradicional afro-americano “Soon I Will Be Done With the Troubles of This World”.

 

Durante una de las giras europeas, del 14 al 16 de noviembre de 1988, The Carla Bley Band actuó en The Montmartre, Copenhague (Dinamarca).

 

Se grabó el concierto en directo y se publicó el álbum con el título de Fleur Carnivore. El LP estaba integrado por cinco canciones, todas compuestas por Carla Bley, que intervino además como intérprete de piano y directora del grupo.

 

Formaban la banda Lew Soloff, Jens Winther (trompeta); Gary Valente (trombón); Frank Lacy (trompa, fiscorno); Andy Sheppard (saxo tenor, clarinete); Christof Lauer (saxo tenor, saxo soprano); Wolfgang Puschning (saxo alto, flauta); Roberto Ottini (saxo barítono, saxo soprano); Daniel Beaussier (oboe, flauta); Karen Mantler (armónica, órgano, vibráfono, carillón); Steve Swallow (guitarra baja); Bob Stewart (tuba); Buddy Williams (batería); Don Alias (percusión).

 

La crítica consideró este álbum como uno de los mejores de Carla Bley. Los cinco temas, dentro de su complejidad, contienen hermosas melodías que suenan con sencillez. Quizás los más apreciados por los aficionados son “Fleur Carnivore” y “The Girl Who Cried Champagne, parts 1-3”.

 

A principios de 1991, Carla Bley se divorció de Michael Mantler, con quien había tenido una hija, Karen, también vocalista, multinstrumentista y compositora, y se casó con Steve Swallow. En 1992, Carla y Steve participaron en los festivales de jazz de Glasgow (Escocia) y Umbría (Italia). Su constante actividad no le impidió a Carla trabajar en una composición, "Birds of Paradise" para violín y big band, incluido en el álbum Big Band Theory, que se grabó en Angel Recording Studios de Londres los días 2 y 3 de julio de 1993.

 

Del 19 al 21 de julio de 1996 en Perugia (Italia), dentro del marco del Festival de Jazz de Umbría, grabó el álbum The Carla Bley Big Band Goes to Church, y a finales de ese año dirigió una big band en los Festivales de Jazz de Detroit (Michigan) y Chicago (Illinois).

 

En 1997, a petición de un productor alemán, preparó una versión concierto de Escalator Over the Hill para la Musiktrienannale de Colonia (Alemania). En la actuación participaron los músicos de su banda, a los que se unieron los cantantes Phil Minton, Syd Straw, David Moss, Linda Sharrock, Karen Mantler y Emily Strode, y Paul Haines (narrador).

 

Al año siguiente, actuó en cuatro conciertos y realizó una gira por diversos festivales en Francia, Alemania, Austria e Italia.

 

En 2000, la televisión francesa filmó un documental durante unos conciertos que realizaron en Woodstock (Nueva York) y en Verona (Italia), donde Bley y Swallow interpretaron las seis composiciones que ella escribió para el álbum Fancy Chamber Music, que habían grabado en Snake Ranch Studio de Londres los días 5 y 6 de diciembre de 1997.

 

Integraban el grupo Carla Bley (piano), Alison Hayhurst (flauta), Sara Lee (clarinete, carillón), Steve Swallow (bajo), Chris Wells (percusión) y un trio de cuerda.

 

Incansable, los días 19 y 20 de mayo de 2007, con más de setenta años, grabó el álbum The Lost Chords Find Paolo Fresu en el Estudio La Buissonne, Pernes Les Fontaines (Francia). Producido por ella y Steve Swallows, sus nueve canciones estaban compuestas por Carla Bley. A su grupo habitual, integrado por ella (piano), Andy Sheppard (saxo tenor, saxo soprano), Steve Swallows (bajo) y Billy Drummond (batería), incorporó al trompetista y fiscornista italiano Paolo Fresu.

 

El disco tuvo una excelente acogida por parte de la crítica. Thom Jurek dijo que posiblemente era el mejor disco para pequeño grupo que Bley había realizado en toda su vida. Por su parte, Budd Kopman afirmó que "Carla Bley ha compuesto música para su cuarteto ampliado, que es casi la mezcla ideal de belleza e intelecto".

 

Los comentaristas destacaron los temas “One Banana”, “Two Banana”, “Four”, y “Five Banana”.

 

Durante la década de 2010, Carla centró buena parte de sus energías en la Liberation Music Orchestra -que Charlie Haden había vuelto a reunir en 2005- para preservar la visión musical de este compositor, director y pedagogo así como su compromiso con el activismo social de izquierdas. En Time/Life, el quinto álbum de dicha orquesta, que se publicó en 2016, incluyó una nueva versión de "Silent Spring", que Bley había escrito en 1967 para el álbum A Genuine Tong Funeral, grabado por The Gary Burton Quartet with Orchestra.

 

Time/Life requirió una complicada elaboración. El LP se abría y se cerraba con las grabaciones en directo de “Blue In Green”, de Miles Davis, y "Song For the Whales", de Charlie Haden, realizadas el 15 de agosto de 2011 en el Festival de Jazz Middelheim de Amberes (Bélgica), antes de la muerte de Haden en 2014. Las tres pistas restantes, se grabaron los días 14 y 15 de enero de 2015 en Avatar Studios (Nueva York) los días siguientes a la misa en recuerdo de Haden que se celebró en Nueva York.

 

Formaban la Charlie Hadden & Liberation Music Orchestra los siguientes músicos: Carla Bley (piano, arreglos, dirección); Michael Rodríguez, Seneca Black (trompeta); Curtis Fowlkes (trombón); Chris Cheek, Tony Malaby (saxo tenor); Loren Stillman (saxo alto); Vincent Chancey (trompa); Steve Cardenas (guitarra); Charlie Hadden (bajo, pistas 1 y 5), Steve Swallows (bajo, pistas 2 a 4); Joseph Daley (tuba); Matt Wilson (batería)

 

El álbum incluía los siguientes temas: “Blue In Green”, "Time/Life", "Silent Spring", "Útviklingssang" y "Song for the Whales". Un disco poderoso y cargado de emoción, una adecuada despedida a un gran músico. Muchos críticos lo consideraron uno de los mejores álbumes de 2016.

 

Como intérprete, Carla trabajó principalmente con Andy Sheppard y Steve Swallow, con los que realizó giras internacionales y publicó tres álbumes para ECM: Trios (2013), Andando el tiempo (2015) y Life Goes On (2020)

 

 

Carla Bley, compositora, arreglista y pianista irresistiblemente original, responsable de más de sesenta años de provocaciones en torno al jazz, falleció el 17 de octubre de 2023 en su casa de Willow, Woodstock (Nueva York) a los 87 años de edad a causa de un tumor cerebral, según informó su esposo, el bajista Steve Swallow.

 

La influyente obra de Carla Bley, capaz de confundir expectativas y albergar contradicciones, incluye desde delicadas miniaturas de cámara hasta estridentes obras jocosas, con una gran variedad de formas musicales intermedias. Tildada de vanguardista al principio de su carrera, este término se aplicaba más a su actitud sagazmente subversiva que al carácter formal de su música, que siempre se movía dentro de la armonía tonal y el ritmo estándar. Su biógrafa Amy C. Beal describió su trabajo como "peculiar pero sofisticado, atractivo pero críptico, alegre y triste, banal y profundo al mismo tiempo".

 

Pocos compositores de su generación han desarrollado una obra tan prolífica y variada, sin dejar de mostrar a la vez un estilo claramente identificable. Escribió canciones elegantes (y otras no tanto), que se convirtieron en estándares del jazz, bandas sonoras cinematográficas, piezas para big band, revisiones iconoclastas de himnos nacionales y obras clásicas, incluso proyectos inclasificables y difíciles de representar, como su ópera jazz-rock Escalator Over the Hill.

 

Una mujer camaleónica y diferente. Su estilo podía ser muy difícil de asimilar, como señaló John S. Wilson en The New York Times: "Hizo un uso enérgico y dramático de conjuntos de colores oscuros, de la tuba como instrumento solista o núcleo de un pasaje, de solos de trombón que podían ser salvajemente amplios y cálidos, de conjuntos de metales con un sonido irónico y desgarrado, de saxofones que salían retorciéndose desde un sólido terreno fundamental hasta un estridente éxtasis vanguardista”.

 

Wolfgang Sandner escribió en Frankfurter Allgemeine Zeitung que era "genial como estimuladora, catalizadora como musa, amplificadora y generadora de ideas como caja de resonancia. Un alarde de virtuosismo, técnica obsesiva, artesanía perfecta, convención y falso patetismo”.

 

 

 

FMR / 15 de marzo de 2024

 

 

Escribir comentario

Comentarios: 0

clasicosdeljazz@gmail.com