Nina Simone (1933-2003) 2ª parte

Pianista, cantante, compositora, arreglista, líder de grupo y activista pro derechos civiles

Nina Simone-mujeres en el jazz
Nina Simone

...continuación

 

En 1967, Simone se cambió de Phillips a RCA Victor. Su primer álbum, Nina Simone Sings the Blues, lo grabó en RCA Studio B (Nueva York) e incluía once temas, cuatro de los cuales estaban compuestos por ella (“Do I Move You?”, “Real Real”, “Blues for Mama”, “Backlash Blues” y “I Want A Little Sugar In My Bowl”. Acompañaron a Nina Simone (vocal, piano), Buddy Lucas (armónica, saxo tenor), Ernie Hayes (órgano), Eric Gale, Rudy Stevneson (guitarras), Bob Bushnell (contrabajo), Bernard Purdie (batería, tímpanos). Los arreglos y la dirección de orquesta estuvieron a cargo de Weldon Irvine.

 

Se grabó en tres sesiones:

 

19 de diciembre de 1966

- “Do I Move You?

- “Day and Night

 

 

22 de diciembre de 1966

- “Real Real

- “Blues for Mama

 

 

5 de enero de 1967

- “In the Dark

- “My Man's Gone Now

- “Backlash Blues

- “I Want a Little Sugar In My Bowl

- “Buck

- “Since I Fell For You

- “House of the Rising Sun

 


Años más tarde, con la perspectiva que da el tiempo, el comentarista Thom Jurek dijo: “El álbum Nina Simone Sings the Blues, publicado en 1967, su debut con el sello RCA, constituye un valiente alejamiento del material que había estado grabando para Phillips. De hecho, su último álbum para ese sello, High Priestess of Soul, presentaba a la cantante, pianista y compositora al frente de una orquesta. Aquí, Simone (piano y vocal) está respaldada por un pequeño combo.

La selección de canciones es clave. Porque para todos los efectos, éste es quizás el disco más crudo que Simone haya grabado jamás. Comienza con el original, sensual, nocturno, de combustión lenta “Do I Move You?”, que no plantea la pregunta sino que exige una respuesta. Mientras los guitarristas se deslizan alrededor de su voz ronca, una armónica gime en el espacio intermedio, y el piano de Simone, duro y deliberadamente lento, es la autoridad.

Hay una serie de melodías exclusivas de Simone en este set, que incluyen "I Want a Little Sugar in My Bowl", "Backlash Blues" y su singular, distintiva y definitiva lectura de "My Man's Gone Now" de Porgy and Bess. Otras pistas notables son el blues estridente y sexual de "Buck", escrito por el entonces esposo de Simone, Andy Stroud, y el blues gospel de "Real Real", con el Hammond B-3 volando alrededor de su voz. "Since I Fell for You" literalmente gotea dolor y deseo. La nueva versión de "House of the Rising Sun" tiene más autoridad como blues; es rápido, ruidoso, orgulloso y aullador con armónica y B-3 liderando la carga. El conjunto se cierra con el lento pero atrevido "Blues for Mama", que termina con el mismo pavoneo sexy con el que comenzó el álbum, dándole la sensación de una tira de Möbius. El álbum Nina Simone Sings the Blues es una grabación distintiva que perdura; merece ser llamado un clásico.”

 

Muchos críticos y comentaristas consideran que Nina Sings the Blues es, a pesar de su aparente sencillez, el álbum más destacado de su carrera.

 

 

En Silk & Soul (1967), su trabajo posterior para RCA, Simone se centró en material contemporáneo de pop, rock y soul, entre el que los comentaristas destacaron "It Be's That Way Sometime" (escrita por su hermano Sam Waymon), "Go to Hell" y "I Wish I Knew How It Would Feel to Be Free" y que Nina no tiene problemas para hacer la letra suya propia.

Intervinieron en la grabación Nina Simone (piano, vocal), Ernie Hayes (piano, clave), Eric Gale, Rudy Stevenson (guitarras), Gene Taylor (contrabajo), Bernard Purdie (batería). Sammy Lowe asumió las tareas de arreglista y director.

 

 

 

Como curiosidad, éste es el cartel anunciador de un concierto en Carnegie Hall (Nueva York) el 31 de diciembre de 1967.

 

En 1968, obtuvo dos resonantes éxitos en las listas de popularidad de Gran Bretaña: "Ain't Got No, I Got Life", un medley de dos canciones del musical Hair, que llegó al nº 2 en los charts, y “To Love Somebody”, versión del tema de Bee Gees, que alcanzó el puesto nº 5.

 

En 1970 se divorció de su marido y manager y se estableció en Barbados. La salida de Estados Unidos se debió a su creciente discrepancia con la política de su país y a su negativa a pagar el impuesto sobre la renta como protesta contra la intervención en Vietnam. Ocasionalmente, viajaba a Europa para participar en conciertos y regresaba a Estados Unidos para cumplir con su contrato con RCA, por cierto, grabando álbumes poco destacados.

 

Simone se quedó en Barbados durante bastante tiempo y tuvo una larga relación con el primer ministro, Errol Barrow. Su amiga, la cantante Miriam Makeba, la convenció de ir a Liberia. Cuando Simone se mudó, dejó a su hija Lisa en Mount Vernon (Nueva York). Lisa finalmente se reunió con Simone en Liberia, pero, según la chica, su madre la maltrataba física y mentalmente. El abuso fue tan insoportable que trató de suicidarse y, más tarde, se trasladó a Nueva York para vivir con su padre, Andrew Stroud.

 

Del trabajo de estos últimos años se podrían salvar las versiones de “Seems I’m Never Tired Lovin’ You” y “I Get Along Without You Very Well (Except Sometimes)”, pertenecientes al LP Nina Simone and Piano!, que había grabado en RCA Studios de Nueva York los días 16 de septiembre y 1 de octubre de 1968.

 

En 1969, Nina actuó en The Harlem Cultural Festival. Summer of Soul (…Or, When the Revolution Could Not Be Televised), es en parte una película musical y en parte un documento histórico sobre un evento que celebró la historia, la cultura y la forma de ser de los negros. En el verano de ese año, a sólo 100 millas al sur de Woodstock (Nueva York), tuvo lugar The Harlem Cultural Festival. Entre el 29 de junio y el 24 de agosto se celebraron seis conciertos, en los que actuaron artistas como Stevie Wonder, Nina Simone, Sly & the Family Stone, Gladys Knight & the Pips, Mahalia Jackson, B.B. King, The 5th Dimension y muchos otros. El Festival atrajo a más de 300.000 personas de todo tipo y condición. Questlove, director de Summer of Soul, rodó 40 horas de película, que en la fase de montaje fue reduciendo paulatinamente hasta las dos horas definitivas. El proceso le llevó cinco meses. El film obtuvo el Premio Oscar al mejor documental en ¡2022!

 

Lorraine Hansberry fue la primera mujer negra que estrenó una obra en Broadway, A Raisin in the Sun. En 1969, Nina Simone quiso dedicar una canción a Hansberry, compuso la música y pidió al poeta Weldon Irvine que escribiera una letra “que haga que los niños negros de todo el mundo se sientan orgullosos de sí mismos para siempre". Cuando Irvine leyó la letra después de terminarla, pensó: "Yo no escribí esto. Dios lo escribió a través de mí". El título de la canción fue "To Be Young, Gifted and Black", el mismo que la autobiografía de Hansberry. La canción, que Nina había estrenado en The Harlem Cultural Festival, se incluyó en el álbum Black Gold, que se grabó en Philharmonic Hall de Nueva York el 26 de octubre de 1969. El LP contenía siete canciones. Intervinieron en aquel concierto Nina Simone (piano, vocal, arreglista), Emile Latimer, Tom Smith (guitarras), Weldon Irvine (órgano), Don Alias (batería, percusión), Jumma Santos (congas, percusión). "To Be Young, Gifted and Black" se editó como single y alcanzó el puesto número 8 en las listas Rhythm & Blues de Billboard, en las que permaneció durante nueve semanas.

 

El álbum Emergency Ward!, que se publicó en 1972, es la declaración de Nina Simone sobre la guerra de Vietnam. La portada es un collage de recortes de noticias del conflicto, y la selección y el arreglo de las canciones, aunque tratan asuntos más espirituales que políticos, reflejan acontecimientos del día a día. La voz y el piano de Nina Simone están acompañados por The Bethany Baptist Church Junior Choir of South Jamaica (New York). Weldon J. Irvine, Jr. es el responsable de las orquestaciones. La cara A (que grabó el 18 de noviembre de 1971 en Fort Dix, New Jersey) contiene únicamente un medley de "My Sweet Lord", de George Harrison, y "Today Is a Killer", un mediocre poema de David Nelson con música de Simone.

 

Un destacado comentarista escribió: “La canción de Harrison se transforma en un ejercicio de góspel sudoroso que toma su ritmo de "Cool Jerk", de The Capitols, y su arreglo vocal de llamada y respuesta del reverendo James Cleveland. Simone alterna hábilmente la celebración con pasajes lentos y sombríos que presentan letras improvisadas y pasajes del poema de Nelson. Aunque dura más de 18 minutos, la mezcla nunca pierde fuerza y sigue siendo uno de los mejores momentos de Simone. La vuelta del álbum es ligeramente decepcionante. Ni "Poppies" ni "Isn't It a Pity", también de George Harrison, están a la altura de la otra cara. A pesar de todo, Emergency Ward!, uno de los registros más extraños en la obra de Simone, es muy emocionante.

 

Simone grabó su último álbum para RCA, It Is Finished, en 1974, que pasó prácticamente desapercibido.

 

En 1976, participó en el Festival Internacional de Jazz de Montreux (Suiza). The Guardian comentó así su actuación: “La imagen perdurable de Nina Simone es la de una artista aguda, radical y sensata. Pero en el escenario del festival de jazz de Montreux en 1976, con un vestido negro ceñido al cuerpo y con el pelo muy corto, lució una figura diferente de aquella por la que se la recuerda. La virtuosa del piano, que por lo general hacía que el público comiera en la palma de su mano, parecía asustada y desorientada.

Pero cuando llegó a Suiza en 1976, estaba arruinada. Había dejado a su esposo y a los Estados Unidos a principios de los años 70, desgastada por un matrimonio abusivo, la pérdida de grandes amigos, incluidos Lorraine Hansberry y Langston Hughes, el costo de la lucha por los derechos civiles y las consecuencias profesionales de priorizar el activismo en su música. El show de Montreux fue, en esencia, una decisión comercial. Han circulado rumores sobre cómo era su vida cuando llegó a Suiza en el 76; un cierto malestar se hizo evidente desde el momento en que subió torpemente al escenario del Casino de Montreux, y lo que siguió fue una serie de contradicciones y excentricidades.

La elección de las canciones sugiere que se había alejado de la música de protesta que definió su carrera en los años 60, aunque se mantuvo en algunos conciertos básicos: “Backlash Blues”, “Be My Husband”, “I Wish I Knew How It Would Feel to Be Free”, y el inicial “Little Girl Blue”, un retroceso a su primer álbum. Cuando sus propias palabras le fallaron, buscó a otros cantantes en busca de letras para transmitir lo que no podía expresar del todo. En la parte más conmovedora de la actuación, Simone hizo una versión de “Stars” de Janis Ian, una melodía sombría sobre artistas que ya habían pasado su mejor momento. Cuando una asistente al concierto trató de abandonar la sala, Simone la amonestó públicamente mandándola que se sentara.

Sin solución de continuidad, de “Stars” Simone pasó a una versión conmovedora de “Feelings” de Morris Albert, que le dio un nuevo brillo a una melodía de la que a menudo la gente se burlaba. Sin embargo, su interpretación aportó una profundidad a aquella sencilla canción.

La destreza de Simone en el piano y su excepcional voz estaban intactos, pero el espectáculo de 1976 en Montreux es difícil de olvidar. Utilizando métodos impredecibles, logró conmover y obtener grandes aplausos de una audiencia suiza dura y conservadora. Aunque cansada y triste, consiguió convertirse en el centro de atención por su seriedad, honestidad, vulnerabilidad y superior talento. Conquistó al público porque es inolvidable.”

 

 

 

En 1978, Creed Taylor, propietario de CTI Records, la convenció de que tenía que grabar de nuevo. De esta forma nació el álbum Baltimore, que contiene diez canciones de calidad muy desigual. Algunos arreglos son poco acertados y aunque su voz está en buena forma, la propia Simone prácticamente desautorizó el álbum poco después de su lanzamiento. El LP obtuvo escaso éxito a nivel comercial y la crítica, no excesivamente favorable, destacó “Everything Must Change” y “That’s All I Want (From You)”.

 

En enero de 1982, en el Studio Davout de Paris, grabó el álbum Fodder on My Wings, uno de sus trabajos más introspectivos y personales, con diez canciones sobre la muerte de su padre y su estancia (no siempre agradable) en Liberia, Trinidad y Suiza. Los comentaristas dijeron de él: “Aunque en su mayoría es gratificante, resulta un poco errático. Lejos de ser impecable, hay suficientes momentos fuertes para que este set tenga interés, especialmente para los fanáticos de Nina Simone.”

 

Intervinieron en la grabación Nina Simone (vocal piano, pandereta, arreglos y dirección), Sylvin Marc (contrabajo, vocal), Paco Sery (percusión), Sydney Thaim (congas, campanas, woodblock)

 

El 17 de noviembre de 1984, grabó el álbum Live at Ronnie Scott’s, con trece tomas en directo durante su actuación en dicho local de Londres.

 

 

Un destacado comentarista dijo: “Este CD ofrece a los oyentes una actuación en directo típica de la Nina Simone de mediados de los 80. Pero lo que es típico para la cantante/pianista/activista social sería extraordinario para la mayoría de los demás intérpretes. Ante una audiencia que la adora, Simone (quien está únicamente acompañada por Paul Robinson en la batería) presenta canciones que ha interpretado innumerables veces antes. Sin embargo, estas versiones suenan bastante frescas y relevantes. Nina Simone, por ser una intérprete única, es un gusto adquirido; sus fans definitivamente querrán este set.” Entre los temas, dicho comentarista destaca este medley “Moon Over Alabama” / “Mississippi Goddam”.

 

Por aquella época, Nina se afincó en París. Allí trabajó regularmente en un pequeño club de jazz llamado Aux Trois Mailletz con unos emolumento mínimos, indignos de su categoría. Las actuaciones fueron a veces brillantes, pero en otras se rindió a los quince minutos. A menudo estaba demasiado borracha para cantar o tocar el piano correctamente. En algunas ocasiones se encaró con el público. El final de Nina Simone parecía a la vista. El manager Raymond González, el guitarrista Al Schackman y Gerrit de Bruin, un holandés amigo suyo, decidieron intervenir.

 

En la primavera de 1988, Simone se mudó a Nijmegen (Países Bajos). Acababa de obtener un gran éxito con la canción "My Baby Just Cares for Me", que grabó por primera vez en 1958. La canción se usó en un anuncio del perfume Chanel nº 5 en Europa, lo que llevó a su relanzamiento y le proporcionó un breve aumento de popularidad en el Reino Unido y en otros países de Europa.

 

Ese año, la diagnosticaron un trastorno bipolar. A pesar de la enfermedad, en Nijmegen pudo llevar una vida bastante tranquila, anónima. Solo unos pocos la reconocían, pero la mayoría de la gente no sabía quién era. Lentamente, su vida comenzó a mejorar, e incluso pudo ganar algún dinero gracias al anuncio de Chanel después de una dura batalla legal. En 1991, Nina Simone cambió Nijmegen por la más animada Ámsterdam, donde vivió algún tiempo.

 

Los últimos años de su vida los pasó en una profunda soledad, con muy pocas visitas. Residía en un pequeño chalet de la Provenza francesa, en Carry-le-Rouet, donde falleció mientras dormía el 21 de abril de 2003.

 

 

What Happened, Miss Simone? (2015) es un documental biográfico sobre Nina Simone, dirigido por Liz Garbus.

 

La película, nominada a Mejor Documental en la 88ª edición de los Premios de la Academia, narra la vida de la cantante estadounidense combinando imágenes de archivo inéditas y entrevistas con amigos de Simone y con su hija Liza, cantante, compositora y actriz de Broadway, productora ejecutiva del film.

 

Nina tenía un modo maravilloso de abordar una obra musical. No la interpretaba, la metamorfoseaba. Transformaba la música en su experiencia”, cuenta Al Shackman, el guitarrista con el que debutó en el Newport Jazz Festival en 1960 y que la acompañó durante años en muchísimos conciertos.

 

Mi madre fue una de las más grandes artistas de todos los tiempos, pero pagó un precio enorme por ello. La gente cree que cuando subía al escenario era cuando se convertía en Nina Simone, pero mi madre era Nina Simone las 24 horas del día, todos los días. Y eso era un problema. Pero cuando actuaba era brillante, la amaban”, declara su hija en What Happened, Miss Simone?

 

Nina decía: “¿Cómo puedes ser artista y no reflejar el tiempo en el que vives? Es mi tarea contar lo que pasa. No hay elección”. Sufrió en sus carnes el peso de su activismo. Era una artista diferente, combativa, iracunda y, aunque marginada por la industria durante muchos años, nunca quiso mirar hacia otro lado.

 

La pianista y compositora Sira Hernández, sensible a las cuestiones sociales, publicó en la revista RITMO (junio de 2020), un interesante estudio sobre Nina Simone, del que algunos párrafos ayudan a reflexionar sobre las luces y sombras de la singular artista norteamericana:

 

Los desprecios y malos tratos que recibió desde su niñez despertaron en ella un profundo sentimiento de revancha y un potente espíritu de lucha a favor de los derechos de su comunidad, que la motivó a implicarse en el movimiento de protesta, incluso apoyando un discurso que admitía la violencia si fuera necesario, que tuvo su máximo exponente en la corriente de Malcolm X, después de haber visto cómo grupos descontrolados mataban y torturaban, en esos años terribles, a sus conciudadanos negros.

Un alma inquieta, en constante lucha consigo misma y con el mundo, que se enfadaba con el público, las discográficas y con los managers que conoció (incluido su marido, que había sido también su maltratador) y sus múltiples amantes, que vio cómo su única hija se alejaba de ella, pues nunca supo apoyarla debido a sus constantes viajes y giras, pero que sin embargo ofreció lo mejor de sí misma y de la música de esa mitad de siglo, sentada ante un piano con su voz rota.

Desde el primer single que le dio la fama hasta sus últimos álbumes continuó realizando lo que ella consideraba que era la labor del artista, o sea conducir a la gente a un nivel más profundo.

Los peores problemas fueron sus fantasmas mentales y ese dolor que sólo podía aliviar cuando tocaba y cantaba sus canciones.”

 

 

FMR /  abril 2022

 

Escribir comentario

Comentarios: 0

clasicosdeljazz@gmail.com